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Para recordar

  • La infertilidad concierne a la pareja: la causa puede ser masculina, femenina, mixta o inexplicada.
  • Tristeza, rabia, envidia y agotamiento son reacciones frecuentes, no debilidades.
  • Hombres y mujeres suelen vivir la espera de forma distinta: hablarlo evita malentendidos.
  • Tienes derecho a no responder a las preguntas de la familia.
  • Un psicólogo puede acompañar a la pareja en cada etapa del camino.

Cada mes, la espera y luego la decepción. Las citas, los análisis, los silencios en el coche de vuelta a casa. Y en cada reunión familiar, la misma pregunta: «¿Entonces, todavía nada?». La infertilidad rara vez se vive en soledad: atraviesa a la pareja, con sus esperanzas, sus heridas y a veces sus malentendidos.

Si estás leyendo esto, quizá el camino hacia un bebé sea más largo de lo previsto. Este texto no te dará una receta. Solo quiere poner palabras a lo que sientes, ayudaros a protegeros de la presión exterior e indicaros dónde encontrar apoyo.

Lo que sientes es frecuente y legítimo

Tristeza, rabia, ansiedad, sensación de injusticia, envidia ante los embarazos ajenos, pérdida de confianza en una misma: estas emociones aparecen en todos los testimonios recogidos por los investigadores. La OMS cita, entre las parejas afectadas, estrés, depresión, ansiedad y menor autoestima. No son señales de debilidad, sino la respuesta normal a una prueba larga e incierta.

Un estudio realizado en 2023 con 14 parejas atendidas en el centro de reproducción asistida de Rabat, publicado en 2025 en Frontiers in Reproductive Health, lo muestra bien: el sufrimiento aumenta con el tiempo y después de cada fracaso de tratamiento. Las mujeres describen a menudo un malestar más visible; algunos hombres dicen sufrir igual, pero sin mostrarlo.

No tienes que «mantenerte positiva» todo el tiempo. Hay días en que se espera, y días en que no se puede más. Los dos tienen su lugar.

Nadie es «culpable»

Quizá sea lo más importante que hay que recordar. La OMS lo dice con claridad: la infertilidad puede venir del hombre, de la mujer, de ambos o quedar sin explicación. El NHS británico estima que no se encuentra ninguna causa en alrededor de una cuarta parte de los casos.

Sin embargo, en muchas sociedades se mira primero a la mujer. La OMS señala que a las mujeres se las suele considerar infértiles, sea cual sea su fertilidad real. En Marruecos, un estudio del think tank Radius, realizado con la asociación MAPA y presentado por Le Matin en 2021, califica de falsa creencia la idea de que la mujer sea la única responsable y recuerda que fertilidad y virilidad son dos cosas distintas.

En la práctica, eso significa que las pruebas se hacen de a dos, desde el principio. En el hombre, un espermiograma es sencillo y no invasivo: se explica en nuestro artículo sobre la fertilidad masculina. Las etapas del estudio de la pareja están detalladas en infertilidad: cuándo consultar y qué pruebas. Un resultado, sea cual sea, nunca es una culpa: es una información que permite avanzar.

La presión de la familia: protegerse sin enemistarse con todo el mundo

«Deberías ir a ver a tal fqih», «Mi vecina tomó tal planta», «¿Qué estáis esperando?». Las preguntas y los consejos, aunque sean bienintencionados, duelen. En el estudio de Rabat, las preguntas repetidas de la familia y los allegados empujaban a muchas parejas a aislarse, y muchas ocultaban su tratamiento.

Algunas pautas para retomar el control:

  • Decidid juntos qué decís y a quién. No tenéis que contarlo todo ni mentir: «Eso es cosa nuestra» es una respuesta completa.
  • Preparad una frase hecha, para decirla sin justificaros. Repetirla con calma acaba desanimando las preguntas.
  • Elegid un aliado en cada familia, una hermana, una tía, un hermano, que conozca la situación y pueda desviar la conversación cuando haga falta.
  • Concedeos el derecho a esquivar: acortar una visita, no ir a un sbou3 (la fiesta del nombre del bebé, una semana tras el nacimiento) o a una fiesta de nacimiento si este mes es demasiado duro.
  • Desconfiad de los remedios que ofrecen los allegados: el estudio presentado por Le Matin señala que recurrir a la medicina tradicional retrasa sobre todo el diagnóstico.

En la pareja: hablarse, aunque no se viva lo mismo

La espera no se vive igual entre dos. Uno necesita hablar de ello todos los días, el otro calla para no preocupar o se refugia en el trabajo. Estas diferencias son frecuentes y no significan que al otro le dé igual.

El NHS subraya que el estrés de la infertilidad puede tensar la relación y reducir el deseo. La ASRM señala que el estrés de los intentos puede disminuir la satisfacción sexual y la frecuencia de las relaciones. Cuando la intimidad se reduce a un calendario, se resiente. Algunas pistas ayudan:

  • Reservar momentos sin «tema bebé»: una salida, una comida, un paseo en el que se hable de otra cosa.
  • Decir lo que se necesita, en lugar de esperar a que el otro lo adivine: «Esta noche solo necesito que me escuches».
  • Decidir juntos las etapas: hasta dónde llegar con los tratamientos, durante cuánto tiempo, con qué presupuesto.
  • Recordar que el estrés no «bloquea» todo: la Mayo Clinic estima que es poco probable que impida por sí solo un embarazo. El «relájate y llegará» es, por tanto, injusto. Cuidarse sirve para vivir mejor, no para «merecer» un embarazo.

En el estudio de Rabat, algunas parejas mencionaban tensiones, incluso la amenaza de divorcio. Si las discusiones se instalan, un acompañamiento en pareja puede evitar que la prueba se convierta en un abismo.

El camino médico, una prueba en sí mismo

Pruebas, estimulación, inseminación artificial o FIV en Marruecos: cada etapa trae su ración de esperanza y de espera. La OMS describe, en los testimonios recogidos en 2025, recorridos a menudo largos, con información poco clara y un coste elevado. En Marruecos, el estudio presentado por Le Matin evaluaba en 2021 el coste de una reproducción asistida en 25.000 a 45.000 DH, una cifra que conviene comprobar hoy con vuestro centro.

Algunos gestos que alivian el peso:

  • Pide al médico que te explique cada etapa y anota tus preguntas antes de la consulta.
  • Acudid a las citas juntos cuando sea posible: compartir la información evita que uno cargue con todo.
  • Prevé cómo viviréis la espera de los resultados y una posible mala noticia: a quién avisar, cómo reencontraros después.

Si estáis atravesando pérdidas de embarazo, nuestro artículo sobre los abortos de repetición puede ayudaros a entender el estudio que se propone.

Dónde encontrar apoyo

Un psicólogo o un psiquiatra puede acompañaros, a ti sola o en pareja, en cualquier momento del camino. Los investigadores del estudio de Rabat recomiendan precisamente integrar el apoyo psicológico en la atención a la fertilidad, así como grupos de apoyo entre pacientes. Puedes preguntar a tu ginecólogo o a tu centro de fertilidad si trabajan con un psicólogo.

Las asociaciones de pacientes también existen: la asociación marroquí MAPA (Association Marocaine des Aspirants à la Maternité et à la Paternité) fue socia del estudio de 2021 citado más arriba. Informaos sobre sus actividades actuales antes de contactar con ella.

Los allegados elegidos cuentan, por último: una amiga que ha vivido un camino parecido, un hermano que escucha sin aconsejar. Un solo confidente fiable vale más que toda una familia informada.

Preguntas frecuentes

¿Cómo responder a la familia que pregunta sin parar cuándo llega el bebé?

No tienes ninguna obligación de justificarte. Suele bastar una frase corta, preparada entre los dos: «Llegará cuando Dios quiera» o «Eso es cosa nuestra». Decidid juntos quién de la familia puede saberlo y pedidle a esa persona que ayude a que cesen las preguntas. También puedes acortar una visita o cambiar de tema sin sentirte culpable.

¿El estrés impide quedarse embarazada?

Según la Mayo Clinic, es poco probable que el estrés impida por sí solo un embarazo. Sí puede reducir el deseo y la frecuencia de las relaciones, como señalan la ASRM y el NHS, y pesa mucho en el ánimo. La frase «relájate y llegará» es entonces falsa e hiriente: cuidarte sirve para vivir mejor, no es una condición para concebir.

¿La infertilidad viene más a menudo de la mujer?

No. La OMS recuerda que puede venir del hombre, de la mujer, de ambos o quedar sin explicación, y que a las mujeres se las suele considerar erróneamente responsables. Un estudio marroquí presentado por Le Matin en 2021 subraya además que fertilidad y virilidad no son lo mismo. Por eso las pruebas afectan siempre a los dos miembros de la pareja, desde el principio.

¿Es normal que me cueste alegrarme por un embarazo cercano?

Sí, es una de las emociones más frecuentes y menos confesadas. Puedes querer sinceramente a tu hermana o a tu amiga y sentir un nudo en el corazón al saber que está embarazada. Tienes derecho a tomar algo de distancia, a mandar un mensaje en vez de ir a la fiesta o a darte tiempo antes de felicitar.

Fuentes

  1. Infertility (fact sheet, 28 de noviembre de 2025)Organización Mundial de la Salud (OMS) · Internacional
  2. Living with infertility (26 de noviembre de 2025)Organización Mundial de la Salud (OMS) · Internacional
  3. Experiences of infertility among couples in Morocco (Benbella et al., 2025)Frontiers in Reproductive Health · Marruecos
  4. L'infertilité, toujours perçue comme tabou au Maroc, selon une étude (12 de junio de 2021)Le Matin · Marruecos
  5. InfertilityNHS · Reino Unido
  6. Female fertility: Why lifestyle choices countMayo Clinic · Estados Unidos
  7. Optimizing natural fertility: a committee opinion (2022)American Society for Reproductive Medicine (ASRM) · Estados Unidos