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Para recordar
- La matrescencia es el paso, largo y normal, que convierte a una mujer en madre.
- No reconocerte durante unos meses no es un fracaso: es una transformación en marcha.
- Diez minutos para ti, con regularidad, valen más que una gran salida que nunca te atreves a hacer.
- Pedir ayuda a la familia o a tu pareja es cuidarte, no una debilidad.
- Tristeza más allá de dos semanas o ideas oscuras: háblalo pronto con un profesional.
Quieres a tu bebé más que a nada, y aun así, algunas noches ya no sabes muy bien quién eres. Tus días se rigen por las tomas, tus conversaciones giran en torno a los pañales, y la mujer que salía, trabajaba, leía o se reía con sus amigas parece lejana. Querer reencontrarte después del bebé no es ningún capricho. Es una etapa normal, y hasta tiene nombre.
No se trata de volver a ser exactamente la de antes. Se trata de hacer sitio, poco a poco, a la madre en que te conviertes sin perder a la mujer que eres. Esto es lo que dicen los psicólogos de este paso, junto con ideas concretas, adaptadas a la vida en Marruecos, para recuperar el aliento.
La matrescencia: el nombre de lo que estás viviendo
La palabra designa el paso que convierte a una mujer en madre. La propuso en los años setenta la antropóloga estadounidense Dana Raphael, para quien dar a luz no hace automáticamente madre a una mujer. La psicóloga Aurélie Athan, de la Universidad de Columbia, la ha vuelto a poner sobre la mesa y la compara con la adolescencia: una transformación profunda que necesita tiempo.
En un artículo de 2024 describe un cambio en el cuerpo (hormonas, cansancio, lactancia), en el cerebro, en la identidad y en las relaciones. Insiste en algo: este paso trae dificultades, pero también una auténtica capacidad de crecimiento. No es una enfermedad.
Saber que este paso existe suele cambiar mucho las cosas. En un reportaje de la radio pública estadounidense NPR, Athan explica que casi nunca se habla de la montaña rusa emocional de los primeros tiempos. Resultado: muchas madres creen que les pasa algo en cuanto sienten algo que no sea alegría.

¿Por qué nos sentimos culpables al pensar en nosotras?
Porque muchas aprendimos que una buena madre se olvida de sí misma. En ese mismo reportaje, la psicóloga clínica Pria Alpern observa que la culpa aparece justo cuando las madres se toman tiempo para sus propias necesidades. Propone verlo de otra forma: como un modelo de respeto por una misma que se transmite al hijo.
En Marruecos, la presión a veces viene también del entorno, con comentarios bienintencionados pero pesados sobre cómo cargar, alimentar o acostar al bebé. Tienes derecho a dar las gracias, quedarte con lo que te ayuda y dejar el resto.
Pequeños ratos para ti, pero regulares
Mejor diez minutos cada día que una gran salida que se aplaza sin cesar. El seguro de salud francés (Assurance Maladie) aconseja a las madres recientes tomarse un tiempo para ellas y para su pareja, y organizar el día para poder descansar. En la práctica, puede parecerse a esto:
- una ducha larga mientras el papá o la abuela cuidan al bebé;
- un café en el balcón, con el móvil apagado, durante la siesta;
- un paseo a solas por el barrio, o con el bebé en una mochila portabebés cuando necesitas aire sin separarte de tu pequeño;
- un libro, una serie, una afición retomada a dosis pequeñas;
- una cita fija cada semana, apuntada como se apunta una vacuna.
Moverte también ayuda a volver a sentirte a gusto en tu cuerpo. Nuestras pautas para retomar la actividad física con suavidad te dicen por dónde empezar, sin quemar etapas.
Pedir ayuda sin disculparte
Probablemente sea el gesto más útil. Assurance Maladie aconseja movilizar al entorno para aligerar las tareas del bebé. La Organización Mundial de la Salud, por su parte, cuenta el escaso apoyo social entre los factores que aumentan el riesgo de trastornos psíquicos tras un nacimiento.
En Marruecos, el desequilibrio es real. Según la encuesta nacional sobre el uso del tiempo del Alto Comisionado de Planificación, cuyas cifras de 2012 recordó Le Matin en 2025, las mujeres dedican de media 5 horas y 5 minutos al día a las tareas domésticas y familiares, frente a 43 minutos los hombres. Asumen el 84,4 % del cuidado infantil no remunerado.
Pedir es, por tanto, también reequilibrar. Di con precisión lo que necesitas: «¿puedes darle el baño esta noche?» funciona mejor que «échame una mano». La nfissa, los 40 días posteriores al parto, suele ser un momento en que la familia se vuelca: nuestro artículo sobre esos 40 días y sus tradiciones te ayuda a aprovecharlos sin agotarte. Para el reparto a largo plazo, mira nuestro artículo sobre la carga mental de las madres recientes.
Conservar a tus amigas y tu pareja
Los vínculos cambian, no tienen por qué desaparecer. Athan señala que las amistades, la pareja y las relaciones familiares se reorganizan durante la matrescencia, y que la comparación con otras madres suele ocupar mucho sitio. Las redes sociales no ayudan: ves la foto lograda, nunca la noche en vela que la precedió.
Algunas ideas que ayudan: conservar una o dos amigas a quienes poder contárselo todo, conocer a otras madres jóvenes en el parque o en la consulta del pediatra, y aceptar que algunas relaciones hagan una pausa. Con tu pareja, los pequeños momentos a solas cuentan más que las grandes veladas: nuestro artículo sobre la pareja tras el nacimiento propone ideas realistas.
Proyectos, trabajo: elegir lo que se parece a ti
No hay un modelo correcto. Algunas mujeres se reencuentran al retomar su trabajo, otras al hacer una pausa, otras al lanzar un proyecto que llevaba tiempo madurando. Lo que importa es que la elección sea tuya, no la que se espera de ti.
En el sector privado de Marruecos, la baja de maternidad dura 14 semanas. Después, el Código del Trabajo permite suspender el contrato hasta 90 días sin sueldo para criar al hijo, o tomar una excedencia parental de un año sin sueldo con el acuerdo del empleador. Si vuelves, nuestro artículo sobre la vuelta al trabajo tras la baja te ayuda a organizarte.
Cuando ya no es solo «buscarse»
Sentirse perdida un tiempo es normal. Seguir triste, vacía o angustiada durante semanas no lo es, y no es culpa tuya. El baby blues afecta del 50 al 80 % de las mujeres tras el parto, según Assurance Maladie, y pasa en unas dos semanas. Pasado ese plazo, hay que hablarlo.
La OMS calcula que el 13 % de las mujeres que acaban de dar a luz sufre un trastorno psíquico, sobre todo depresión, y cerca del 20 % en los países en desarrollo. Estos trastornos se tratan. Para distinguirlos, lee nuestro artículo sobre el baby blues y la depresión posparto y, si lo que domina es el agotamiento, el dedicado al burnout materno.
Preguntas frecuentes
¿Es normal echar de menos la vida de antes?
Sí, y es mucho más frecuente de lo que se cuenta. Echar de menos tu libertad, tus noches o tu trabajo no te impide querer a tu bebé. Los psicólogos que estudian la matrescencia describen justamente esa ambivalencia como parte del paso. Si la añoranza viene con tristeza constante, culpa abrumadora o ideas oscuras, habla con tu médico: ya no es solo nostalgia.
¿Cuánto tarda una en volver a sentirse ella misma después de un bebé?
No hay un plazo fijo. Las investigadoras que describieron la matrescencia la comparan con la adolescencia: un paso que se cuenta en meses, a veces en años, más que en semanas. Muchas madres hablan menos de volver a la versión anterior de sí mismas que de una identidad nueva, que integra a la madre sin borrar a la mujer.
¿Cómo conservar a las amigas cuando acabas de tener un bebé?
Simplificando los encuentros en vez de aplazarlos. Propón ir con el bebé, un paseo en lugar de una cena, un café en tu casa, una llamada de voz durante la toma. Di con franqueza que estás cansada y que los mensajes siguen siendo bienvenidos aunque respondas tarde. Las amigas sin hijos suelen entender mejor de lo que temes cuando se lo explicas.
¿Hay que dejar de trabajar para cuidar bien al hijo?
No, no hay una única respuesta correcta. Algunas madres se reencuentran al volver al trabajo, otras al hacer una pausa. En Marruecos, en el sector privado, el Código del Trabajo permite, tras la baja de maternidad, suspender el contrato hasta 90 días sin sueldo, o pedir una excedencia parental de un año sin sueldo con el acuerdo del empleador. La buena elección tiene en cuenta tus deseos, tus finanzas y tu apoyo.
Fuentes
- A critical need for the concept of matrescence in perinatal psychiatry (Frontiers in Psychiatry, 2024)Aurélie M. Athan, Teachers College, Columbia University · Estados Unidos
- The Process Of Becoming A Mother Has A Name: Matrescence (5 de agosto de 2021)NPR, Life Kit · Estados Unidos
- Après l'accouchement : baby blues et dépression du post partumAssurance Maladie (ameli.fr) · Francia
- Maternal mental healthOrganización Mundial de la Salud (OMS) · Internacional
- Charge familiale au Maroc : cinq heures pour les femmes, 43 minutes pour les hommes (2 de noviembre de 2025)Le Matin · Marruecos
- Le congé maternité au MarocClicpaie · Marruecos
