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Para recordar
- Con frecuencia se describe un ligero descenso de la satisfacción y más discusiones tras un nacimiento.
- El reparto de tareas es una de las grandes fuentes de fricción: ponedlo por escrito.
- Diez minutos a solas cada día, sin pantallas ni logística, mantienen el vínculo.
- Recuperar una intimidad satisfactoria puede llevar unos meses, a veces más de un año.
- Miedo, amenazas, golpes: no es una crisis de pareja, pide ayuda.
Antes cenabais juntos y hablabais de todo. Desde el nacimiento os cruzáis entre toma y toma, contáis quién se ha levantado más veces esta noche, y un comentario sobre los platos puede acabar en discusión. La pareja después del bebé casi siempre atraviesa una zona de turbulencias. No es un fracaso ni una fatalidad.
Las investigaciones sobre la llegada de un hijo describen bien este paso y lo que ayuda a atravesarlo. Aquí tienes por qué cambia la pareja, de qué hablan de verdad las discusiones, cómo hablaros, guardar tiempo a solas y dejar al bebé con alguien sin sentirte culpable.
¿Por qué cambia la pareja tras el nacimiento?
Porque todo cambia a la vez: el sueño, el tiempo libre, los papeles, el cuerpo, la intimidad. La ficha quebequense sobre la adaptación a la parentalidad, redactada para profesionales de la atención perinatal, resume lo que dicen los estudios:
- en las madres, un ligero descenso de la satisfacción conyugal tras el nacimiento, más conflictos y, a veces, decepción por el reparto de responsabilidades;
- en los padres, menos actividades compartidas con su pareja, una bajada de la intimidad y, a menudo, la impresión de que no se reconoce su competencia como padres;
- en ambos, un agotamiento emocional, mental y físico frecuente en los primeros meses, pero temporal para la mayoría.
El cansancio no ayuda. Naître et grandir recuerda que la falta de sueño vuelve más irritable y hace perder la paciencia con facilidad: las discusiones de las tres de la madrugada tienen que ver a menudo más con el agotamiento que con el fondo de la pareja.
La misma ficha es tranquilizadora sobre lo que viene: los padres que disponen de los recursos personales, sociales y económicos necesarios suelen recuperar su equilibrio.

Las discusiones tras el nacimiento: ¿de qué hablan en realidad?
A menudo la discusión es por los platos, pero el verdadero tema está en otra parte. Cuatro asuntos merecen ponerse sobre la mesa, en frío:
- El reparto de tareas. En Marruecos, según la encuesta del Alto Comisionado de Planificación recordada por Le Matin en 2025, las mujeres dedican de media más de cinco horas al día a las tareas domésticas, los hombres 43 minutos, y asumen el 84,4 % del cuidado de los niños. Nuestro artículo sobre la carga mental de las madres propone un método para ponerlo todo sobre la mesa.
- El sueño. Quién se levanta, cuántas veces, quién recupera el fin de semana: un turno decidido de antemano evita las cuentas de la noche.
- La familia. Visitas, consejos de la suegra, lugar de los abuelos: hablad de ello entre los dos antes de hablarlo con la familia, y presentad un frente unido.
- El dinero. Un bebé cambia el presupuesto, a veces con ingresos a la baja: la prestación de maternidad que paga la CNSS tiene un tope. Nuestras pautas sobre el presupuesto del primer año ayudan a poner cifras en lugar de inquietudes.
Hablaros sin heriros
La ficha quebequense sobre la paternidad lo dice con sencillez: saber comunicarse, resolver problemas y manejar los conflictos es la clave para recuperar el equilibrio de la pareja tras el nacimiento. Algunos reflejos ayudan:
- elegir el momento: no a las 3 de la madrugada, no delante de la familia, sino cuando el bebé duerme y habéis comido;
- hablar de uno mismo: «estoy agotada, necesito que des tú el baño de la noche» entra mejor que «nunca haces nada»;
- un tema cada vez, con una petición concreta al final;
- reconocer lo que hace el otro, aunque no sea a tu manera.
La ficha sobre la adaptación a la parentalidad cita tres condiciones de una buena coparentalidad: un reparto de las responsabilidades familiares, el respeto mutuo de las decisiones de cada uno y valores comunes sobre el cuidado y la educación del niño. Poneos de acuerdo en lo esencial, como el sueño, las visitas o la alimentación, y dejad a cada uno su estilo.
Guardar tiempo a solas, incluso con un recién nacido
No hace falta un fin de semana en Marrakech. Los primeros meses, el tiempo a solas se cuenta en minutos, y ya es mucho:
- diez minutos cada noche, con el bebé dormido, sin teléfono ni lista de la compra, solo para contaros el día;
- un paseo los tres, con el bebé en el cochecito o en el portabebés, para hablar andando;
- una comida compartida, aunque sea sencilla, en lugar de comer cada uno por turnos;
- un mensaje durante el día que no hable ni de pañales ni de citas.
La intimidad vuelve a su ritmo. Según la ficha quebequense sobre la paternidad, las relaciones sexuales son mucho menos frecuentes después del nacimiento, y recuperar un ritmo satisfactorio puede llevar unos meses o más de un año. La ternura, los gestos y las palabras cuentan mientras tanto. Las cuestiones más íntimas, dolor, deseo, reanudación, se tratan en nuestro artículo sobre la sexualidad después del parto.
Dejar al bebé con alguien sin sentirte culpable
Cuidar de la pareja es también cuidar del bebé: la ficha quebequense señala que las parejas con una relación de calidad y apoyo mutuo tienen más interacciones positivas con su hijo. Los psicólogos de la UCLouvain cuentan además el apoyo de la pareja entre los recursos que protegen a los padres del agotamiento.
En Marruecos, la abuela suele ser la primera canguro. Para que todos estén tranquilos, la Academia Estadounidense de Pediatría aconseja a los abuelos que cuidan de un nieto:
- acostar al bebé boca arriba para dormir;
- abrocharlo en una sillita de coche adecuada a su edad en cada trayecto;
- guardar sus propios medicamentos en alto, fuera de la vista y del alcance;
- dejar su número de teléfono y pedir a los padres la información médica reciente.
Si das el pecho, empieza con una salida corta entre dos tomas, o deja leche extraída: nuestro artículo sobre el arte de extraerse la leche explica cómo. Una hora de tú a tú cerca de casa, con el móvil encendido, suele bastar para demostrarte que todo va bien.
Cuándo pedir ayuda
Cuando la crisis no pasa, o cuando da miedo. Las discusiones del cansancio se calman cuando vuelve el sueño; otras señales merecen una mirada externa:
- conflictos diarios que no se calman con los meses;
- el desprecio, los silencios de varios días, la impresión de cargar sola o solo con la familia;
- una tristeza, una irritabilidad o un agotamiento que duran, en uno o en otro.
Estas señales pueden esconder una depresión, tanto en la madre como en el padre: nuestro artículo sobre el baby blues y la depresión posparto ayuda a distinguirlas. También pueden indicar un burnout parental, que vuelve irritable y multiplica los conflictos en la pareja, según la UCLouvain. Un psicólogo o terapeuta de pareja ayuda a retomar el diálogo, y tu médico puede orientarte. El papá encontrará además pistas en nuestro artículo para implicarse desde los primeros días.
Preguntas frecuentes
¿Es normal no tener ganas de mi marido después del parto?
Es frecuente. Las fichas quebequenses del INSPQ describen una disminución de la actividad sexual en los meses posteriores a un nacimiento en una parte importante de las parejas, con causas hormonales y físicas. Recuperar un ritmo satisfactorio puede llevar unos meses, a veces más de un año. Hablad de ello juntos, sin presión, y consulta si se suma un dolor o una tristeza persistente.
¿A partir de qué edad se puede dejar al bebé con alguien para salir en pareja?
Ninguna de nuestras fuentes fija una edad. Lo que cuenta es dejarlo con una persona de confianza que conozca las normas de seguridad: dormir boca arriba, sillita del coche bien abrochada, medicamentos fuera de su alcance. Si das el pecho, empieza con una salida corta entre dos tomas, o deja leche extraída. Una primera cena de una o dos horas, cerca de casa, suele bastar para tranquilizarte.
Mi marido se siente apartado desde el nacimiento: ¿qué puedo hacer?
Es un sentimiento que describen muchos padres. Según la ficha quebequense, cuentan menos actividades compartidas con su pareja, menos intimidad y, a veces, la impresión de que no se reconoce su competencia. Dale momentos enteros con el bebé, baño, paseo o cambio de pañal, a su manera, y tomaos tiempo para hablar de lo que vive cada uno. Los padres también pueden deprimirse: si se aísla, anímale a consultar.
Fuentes
- Adaptation à la parentalité : fiche complèteInstitut national de santé publique du Québec (INSPQ), Information périnatale · Canadá (Quebec)
- PaternitéInstitut national de santé publique du Québec (INSPQ), Information périnatale · Canadá (Quebec)
- Paternité : fiche complèteInstitut national de santé publique du Québec (INSPQ), Information périnatale · Canadá (Quebec)
- Manque de sommeil chez les nouveaux parentsNaître et grandir · Canadá (Quebec)
- Charge familiale au Maroc : cinq heures pour les femmes, 43 minutes pour les hommes (2 novembre 2025)Le Matin, a partir de la encuesta nacional de empleo del tiempo del HCP · Marruecos
- Le burnout parental (Médi-Sphere n° 69, novembre 2021)Pr Moïra Mikolajczak y Pr Isabelle Roskam, UCLouvain · Bélgica
- Burnout parental : une enquête internationale (communiqué du 19 avril 2018)UCLouvain · Bélgica
- Tips for Grandparents Who Provide Child CareAmerican Academy of Pediatrics (HealthyChildren.org) · Estados Unidos
